Reconocerse como una víctima de la moda no es nada fácil, pero si posible si ponemos atención a los principales síntomas, entre los que se encuentran:

  • Una gran preocupación por tener las botas y los vestidos del momento.
  • Una compra desmedida de caprichos, la gran mayoría nunca se usan.
  • Una gran cantidad de ropa guardada en el armario, que jamás se ha usado, ni se usará.
  • A veces sales con dos tendencias de moda juntas, como para demostrar que estás a la última.
  • Te refieres a la ropa por su marca y no por su utilidad o otra característica.
  • Te ves imitando a estrellas de Hollywood en sus atuendos con regularidad.
  • Crees que te vas a morir si no compras algo a la moda mientras paseas por las tiendas.

Si dos o más de estos síntomas son frecuentes en ti, entonces, eres una víctima de la moda, y serlo no tendría nada de malo si no fuera por lo esclavizante que es, casi comparable a ser adicto a una droga.

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