La lánguida sastrería de los años 60 regresa para exhibir una silueta magra y estilizada. Las chaquetas y trajes largos, de talle alto, con pantalones campana dan la oportunidad de mostrar los finos tejidos de San Akris para este invierno 2010.

Complementos infaltables fueron los zapatos de plataforma, las botas cortas, las pantimedias de color y las carteras grandes y a tono con la ropa que llevaban las modelos. Los detalles de charol y cuero daban la nota de elegancia que todos esperábamos en esta colección, sin contar con que el diseño por sí mismo ya era un gran tema.

La ornamentación entró en escena esa noche para mostrar los cristales negros trapezoidales que adornaban los hombros de un vestido largo que llevaba además, elegantes y finas plumas cosidas en sus hombros.

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