Esta temporada hay una tendencia que no se puede dejar pasar; los vestido plisados. Se han puesto de plena moda y forman un tándem indestructible: son elegantes y sientan bien a casi todo tipo de formas.

Los hay de dos tipos, en una sola capa o en dos, simulando un dos piezas. Tienen una caída espectacular y son un perfecto básico de armario para las noches de verano.

Además no quedan ajustados y los pliegues estilizan la silueta alargándola ópticamente. ¿Se le puede pedir más a un vestido?

La primera que dió el campanazo con los plisados fue Sarah Jesica Parker con este modelazo naranja por los pies que lució en la película de Sexo en Nueva York, en ella la protagonista elegía este atuendo para pasar una velada en el Sahara y más de una apuntamos la ida.

¿Lo ves muy ceremonioso o eres más bien bajita? entonces decántate por el modelo más corto como este morado, perfecto tanto para un evento de día y para una cena de noche. Eso sí, mejor sin cinturón.

Fotos: Sexo en Nueva York

Comments are closed.