La sexta jornada de la semana de la moda milanesa ha estado protagonizada por el desfile de la colección primavera-verano 2011 de Giorgio Armani. El modisto ha presentado a una mujer sobria, que viste un estilo inspirado en los Tuareg asentados en el Sahara occidental. Ha sido una colección destinada casi en su totalidad a las noches veraniegas. Elegante y uniforme, no hemos visto estampados de ningún tipo y los tonos elegidos eran todos de muy oscuros.
Ha sido una apuesta por una línea de diseño distinta, aunque no muy apta para el verano y el calor. Elegante si, pero desde luego muy poco funcional. Las modelos iban excesivamente tapadas para ser una línea veraniega. Los tonos de tan sobrios y oscuros resultan fríos y aburridos para la época estival.
Casi todos los diseñadores incluyen piezas oscuras en sus colecciones. No en vano, el negro es y será la eterna apuesta asegura de cualquier temporada. Sin embargo, todo un desfile en tonos oscuros se hace en mi opinión excesivo para el verano. Aunque sin duda ha supuesto un contrapunto interesante a las coloridas y frescas propuestas que veníamos viendo hasta ahora.
Los pantalones son de tiro alto , largos solo hasta los tobillos y combinados con cinturones pequeños que marcan la silueta. Las faldas también se vieron en sus versiones más largas, ajustadas a las caderas y con vuelo. Los blasier por su parte, lucen muy entallados y con las mangas muy largas. Y destacan los trajes de chaqueta en tonos marinos.
En cuanto a los complementos, para los pies presenta delicadas sandalias de tiras con interminables tacones. el pelo se recoge en turbantes con sobrios pañuelos y parece que el uno de los «must» de la temporada serán los bolsitos de mano.
Fuente: EFE