La piel de nuestro rostro es la que más está expuesta al polvo y la contaminación ambiental. Estos factores hacen que esta parte de nuestro cuerpo se llene de impurezas, se irrite y acelere el envejecimiento prematuro, siempre y cuando no se tenga una higiene adecuada. Por todo esto, es importante llevar a cabo una limpieza facial de forma periódica, una rutina de belleza imprescindible y que nunca deberíamos dejar de lado. Está claro que tras un largo día de trabajo, nadie tiene ganas de pasar un rato desmaquillándose frente al espejo, aunque este proceso hoy en día es más cómodo gracias a limpiadores eléctricos que hacen el trabajo por nosotros.

Para concienciaros de la importancia de realizar una limpieza facial, hoy os queremos hablar de los beneficios que ofrece esta acción a nuestro rostro, siempre teniendo en cuenta que nuestra meta es liberar el cutis de los famosos puntos negros o pequeños granitos que se van acumulando en nuestra piel con el paso del tiempo.

Favorece la renovación celular

Uno de los primeros pasos durante el proceso de limpieza facial, es la exfoliación, ya que con ella se consigue eliminar las células muertas, así como impurezas tanto acuosas como oleosas que suelen quedar en nuestra dermis. Cuando estas son retiradas, lo que estamos promoviendo es la regeneración de nuevas células, consiguiendo así tener una piel más lisa y uniforme.

Retrasa los signos de envejecimiento

Algunos de los signos más temidos por las mujeres es la aparición de las temibles patas de gallo, las pequeñas arrugas en la comisura de los labios o las manchas de la piel. Este tipo de imperfecciones pueden verse reducidas con la realización de limpiezas faciales de forma periódicas. Esto es debido a que con este tipo de acciones, se consigue activar la microcirculación en la piel. También se realiza la eliminación de las células muertas que pueda haber. De esta forma, conseguimos retrasar los efectos del paso del tiempo en nuestra piel y mejorar su salud.

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Mejorar la circulación sanguínea del rostro

Aunque hay mucha gente que no lo hace, durante el proceso de limpieza facial es importante llevar a cabo un masaje de la zona. Gracias a este masaje, se consigue activar la circulación y con ello, la piel se oxigena en mayor medida. Una mejor circulación sanguínea ayuda a aumentar la cantidad de nutrientes en el rostro.

Mayor efectividad de los productos cosméticos

Suele ser habitual que se utilice cremas antiarrugas u otro tipo de cremas para el cuidado de la piel pero que los resultados obtenidos no son los esperados. Una de las causas de esta situación puede ser que el producto no esté penetrando adecuadamente en la dermis, y en consecuencia, sus beneficios no son visibles. A través de la limpieza facial, se logra que las cremas sean mejor absorbidas consiguiendo que de esta forma actúen de forma más efectiva en la piel.

¿No creéis que sean motivos más que suficientes para realizar una limpieza facial cada cierto tiempo? Seguro que tu rostro te lo agradecerá.