Ver las cajas de cigarrillos de YSL es algo que de solo verlas provoca admiración. Esta caja negra, con ribetes de papel dorado y letras grandes doradas, son exquisitas por su elegancia. La primera reacción al ver estas cajas es querer saber dónde comprarlas.

Aunque uno no fume, tener una caja de cigarrillos de estas, es algo que inspira una incipiente colección, con una primera pieza con un monograma cifrado con las letras de la casa de moda Yves Saint Laurent. Mirar la caja podría remontarlos a aquellos tiempos cuando un paquete de cigarrillos era sinónimo de un gran aroma y contenido, algo digno de disfrutar, contrario a lo que sucede hoy en día, cuando el fumador es mirado como un leproso que debe quedar exiliado de la sociedad normal.

La fabricación de los cigarrillos YSL son productos con licencia, es decir, la casa de modas Yves Saint Laurent no está directamente implicada en la fabricación de ellos. Hay que tener en cuenta que los productos con licencia no siempre reciben el mismo cuidado y atención que sus homólogos hechos en casa. De todos modos, por la marca, hay que estar dispuestos a pagar un mayor valor, sólo por el hecho de que son cigarrillos de marca, y no cualquier marca.

Tener una caja de cigarrillos como ésta, no significa que haya olvidado mi desinterés por fumar, sólo significa que admiro el diseño y las formas, de lo que en la actualidad se ha convertido un veneno casero, envuelto en publicidad desagradable para desincentivar su consumo.

Vía: Fashionising