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La pregunta que ilustra el título de este artículo es una frase repetida en multitud de casas diariamente. Dependiendo del lugar de la cita, de dónde se vaya, se puede vestir de una manera u otra. Un chándal estará bien visto si vas a pasar el día al campo o a hacer deporte, pero poco más.

Quien más, quien menos, sabe cómo debe ir vestido a una boda y conoce también el nivel de glamour tanto de los  e invitados como de los contrayentes para no tener dudas a la hora de abrir el armario y elegir el ropaje adecuado.

Sin embargo, hay algunos lugares en los que puede ser complicado saber cuál es la vestimenta ideal, y uno de ellos son los casinos. Estilos y vestidos para ir al casino puede haber muchos. En primer lugar, antes de abrir las puertas de la sala de juego, antes incluso de salir de casa, si me apuras en los días anteriores a decidir si vas a ir o no, lo mejor que se puede hacer es consultar a través de la red los requisitos de vestimenta que exige el casino.

Puede ser etiqueta formal, semi-formal, casual o sin etiqueta. Una vez que conozcamos esto, podremos elegir con conocimiento de causa cuál es la mejor manera para acudir al casino. No obstante, si el lugar en cuestión no tiene ningún tipo de exigencia en lo que se refiere al ropaje que deben llevar sus clientes, todos sabemos, o al menos intuimos, que es un lugar al que hay que ir medianamente arreglado. Volviendo al primer párrafo, sea por una cosa u otra, un chándal no queda bien ya sea un casino fino y glamuroso o todo lo contrario, al menos unos vaqueros.

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Entre los diferentes blogs de moda que hay en la red, los consejos y sugerencias son varios. En general, todas las especialistas, suelen ser mujeres, coinciden en que la mejor manera es ir como acudiríamos a, por ejemplo, una cena que no sea una parrillada con los amigos, sino algo un poco más formal. Una cita más importante.

Falda o vestido largo para las mujeres, traje o pantalones elegantes y americana para ellos. Y luego están los complementos, bolsos, pulseras, colgantes, tampoco sobrarán y te darán un toque de elegancia más, siempre y cuando, claro, que no sea algo exagerado y recargado.