La criolipólisis es un método para adelgazar conocido en inglés como “coolsculping”. Este procedimiento avanzado consiste en aplicar un frio intenso en las zonas con grasa acumulada, haciendo que esta se disperse y el cuerpo la pueda eliminar de forma natural.

Dicha técnica no invasiva permite eliminar grasa de forma localizada, no cuenta con ningún tipo de cirugía estética, no daña la piel, sus resultados son permanentes y es un tratamiento que solo dura unas 2 o 3 horas. Esta puede enfocarse en un área específica al ser aplicada, como por ejemplo: el abdomen.

Generalmente, se empiezan a ver los resultados de la criopólisis aproximadamente a los 2 meses, que es el tiempo estimado que se necesita antes de tener otra sesión, para que este logre hacer efecto se debe cuidar la alimentación y también realizar algún deporte.

No requiere anestesia, es necesario seguir con las sesiones apenas se comiencen a ver los resultados y además se recomienda también realizarse alguna sesión de radiofrecuencia. Si se combina con la criolipólisis, puede ser muy eficaz al momento de disminuir la grasa y moldear la figura.

¿Cómo funciona este procedimiento?

En primer lugar, se separan las grases del tejido y el músculo mediante un efecto aspiradora. Posteriormente, se emplea un dispositivo con forma de placa, que se aplica sobre la piel entre una y tres horas para así enfriar los adipocitos hasta cristalizarlos para que se descompongan gracias a la lipolisis abandonando nuestro cuerpo a través de la orina.

Muchos profesionales han optado por el alquiler de criolipólisis debido a que estos equipos debido a que en su mayoría aseguran resultados visibles a partir de los 15 días de la sesión y definitivos entre los 40 y 60 días. También eliminan la adiposidad de manera definitiva a través de la disminución de la temperatura del tejido graso.

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Dicho tratamiento no es recomendable para personas obesas, sino para aquellas que tienen grasa localizada puesto que la grasa que se elimina se hace en pequeñas cantidades y en un período de tiempo medianamente prolongado. Asimismo, es ideal para quienes les cuesta mucho bajar en una zona específica, en la que la grasa localizada permanece, a pesar de la dieta y el ejercicio.

De igual manera, puede aplicarse en el abdomen, caderas, rodillas y muslos. Es un proceso sumamente seguro debido a que no implica mayores riesgos y no requiere que se empleen agujas. Además, no ocasiona reacciones alérgicas o inflamaciones y prácticamente no produce efectos secundarios.

A los dos meses de comenzar este tratamiento ya se pueden ir observando resultados importantes. El mismo solo puede tratar una zona a la vez y el número de sesiones dependerá de cada persona, aunque lo normal es que hagan entre una y tres. Asimismo, en una sola se puede disminuir desde un 15 hasta un 40% de la grasa corporal del área tratada.

¿Qué ocurre tras realizarse una sesión?

Este es un tratamiento indoloro debido a que por la misma acción del frío, la piel se encuentra adormecida. Durante y luego de este procedimiento se pueden experimentar algunos enrojecimientos, hematomas o calambres en las zonas tratadas que desaparecerán luego de un par de horas. La mayoría de las personas, al terminar la sesión, vuelven a sus actividades normales.

Dicho método se considera el más eficaz para eliminar las grasas localizadas, sus resultados son permanentes, no cuentan con ningún tipo de cirugía estética, dura entre 2-3 horas y no daña la piel. Sin embargo, si se quieren ver buenos resultados la persona debe alimentarse bien y practicar alguna actividad física. Una vida sedentaria y una mala alimentación harán que cualquier tratamiento se pierda.