Diferencias entre los filtros solares físicos y químicos

Durante todo el año, la protección solar debería ser un paso fundamental en cualquier rutina diaria, independientemente del tipo de nuestra piel. Ahora bien, ¿conocemos la diferencia entre un protector solar físico o mineral y uno químico?

Qué es un filtro solar físico y un filtro solar químico

El filtro solar físico, también denominado como filtro mineral, actúa como un escudo que desvía los rayos UV lejos de la piel. Este tipo de protector se compone principalmente de elementos minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio. Como explica Esperanza Sáenz, responsable de imagen de Nezeni Cosmetics, este tipo de filtro es particularmente recomendado por los dermatólogos para quienes tienen piel sensible o propensión al acné, ya que estos ingredientes no penetran en la piel, evitando así irritaciones o bloqueo de los poros.

El óxido de zinc, por ejemplo, posee propiedades calmantes tan potentes que se utiliza como ingrediente principal en las cremas para bebés. Estos dos minerales son, además, los únicos filtros solares permitidos en productos cosméticos ecológicos, pues los filtros químicos están estrictamente prohibidos en productos con certificación ecológica, por razones que exploraremos más adelante.

Es importante mencionar que los filtros físicos han avanzado significativamente desde sus inicios, cuando se trataba de sustancias de color blanco, calcáreas y difíciles de aplicar. Actualmente, existen múltiples opciones de protectores solares minerales que son fáciles de aplicar y dejan un aspecto agradable en la piel.

Dentro de los filtros físicos están los nano, cuando el compuesto se ha dividido en partículas con un tamaño menor a los 100 nanómetros, o sea, un millar de átomos. La presencia de nanomateriales está creciendo en cosmética, con ventajas como una mayor estabilidad, efectos duraderos y una mejor absorción de los ingredientes a través de la piel. Su uso más común es como filtros UV en productos de protección solar.

En cuánto a los filtros solares químicos, son aquellos que utilizan ingredientes activos para absorber los rayos de sol, convertirlos en calor, y ese calor liberarlo a través de la piel. Por tanto, su forma de bloquear los rayos UV es diferente a los físicos, aunque igual de eficaz. Estos filtros creados sintéticamente tienden a ser más ligeros y transparentes, además de ser más populares por la sensación que dejan. En ocasiones son criticados por irritar la piel sensible o hacerla propensa al acné, además de por su facilidad para penetrar en los ojos.

Diferencias clave entre unos y otros

1.- Los protectores solares minerales/físicos se asientan sobre la piel y bloquean los rayos en la superficie utilizando ingredientes como el óxido de zinc y el dióxido de titanio, mientras que los químicos absorben los rayos como una esponja utilizando ingredientes sintéticos como la oxibenzona, la avobenzona, el octisalato, el octocrileno, el homosalato o el octinoxato. Y aunque ambos cumplen su función de forma correcta -bloquear los rayos UV-, sus características los hacen completamente diferentes.

2.- Otro punto fundamental a la hora de elegir uno u otro es la seguridad: “Los filtros químicos no sólo pueden irritar a las personas con piel sensible o propensa al acné, además de los ojos, sino que también pueden llegar a causar graves problemas de salud por su posible actuación como disruptor endocrino” – nos cuenta Filip Van, CEO fundador de la firma cosmética gaditana Di Oleo.

3.- Los únicos ingredientes para protectores solares que generalmente se reconocen como seguros y efectivos son el dióxido de titanio y el óxido de zinc. Quizás sus fórmulas no sean las más agradables en términos de sensorialidad ya que son más espesas y pueden dejar una mancha blanca en los tonos de piel más oscuros, pero vale la pena el cambio. 4/ Es fácil saber si un protector solar es químico o mineral, mira en la lista de ingredientes activos y si hay alguno además del óxido de zinc o dióxido de titanio (o ambos) … es químico.

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