Seguimos con El EGO y esta vez ha tocado el turno de Esther Lebrato, pero antes de ver sus creaciones es mejor que imagines una pizarra blanca o una pared y un montón de rotuladores, pinturas acrílicas…algodón y otras muchas telas. Pues ahora lo mejor es que decidas cerrar los ojos y deja volar tu imaginación.

La idea de esta diseñadora desde un punto de vista artístico es muy interesante, pero su colección no está a la altura de las que se han mostrado hasta ahora. Prendas muy amplias, demasiado volumen, colores excesivamente vivos, en resumen, una alegría visual, pero que no merece la pena comprar.

Para que os hagais una idea, es mejor veais las fotos de la colección de Esther Lebrato.