Parafraseando a Marilyn Monroe, y su famoso “diamonds are a girl’ best fiend”, y ya que comienza la temporada en la que hablar de celebraciones de bodas se convierte prácticamente en obligado, este es un post sobre diamantes. Hablando de bodas, una de las piezas fundamentales sobre las que solemos leer en las revistas son los anillos de compromiso, que forzosamente deben ser de diamantes, como reza la tradición.

Una de las casas de alta joyería más reconocidas mundialmente por sus anillos de diamantes es la londinense Graff Diamonds. El primer establecimiento de Graff Diamons fue fundado en 1960, una pequeña tienda en la zona joyera de Londres de Hatton Garde, donde su creador y propietario, Laurence Graff, con solo 24 años ya era un enamorado y especialista en gemas raras. En poco tiempo comenzó a diseñar sus propias colecciones, basadas principalmente en diamantes, no sólo blancos, sino tambien de colores, principalmente amarillos, lo que le ha valido un estilo especial en sus diseños, lucidos por figuras de la realeza de todo el mundo.

Hoy en día, Graff Diamonds es propietaria de unas 30 joyerías consideradas entre las más lujosas del planeta, situadas en grandes capitales, como Nueva York, Monte Carlo, Kiev, Beijin, Taipei y su última apertura, un establecimiento de super lujo en las instalaciones del hotel de siete estrellas Burj Al Arab de Dubai.

 

Graff Diamonds propone principalmente diamantes blancos o transparentes, de calidad “D” Fawless con diversas tallas Asscher, esmeralda, oval y oval, aunque también presenta diamantes amarillos y de otros colores, engarzadas sobre platino con adornos de diamantes más pequeños laterales o sobre el aro.

House of Graff es sinónimo de joyas fabulosas. Sus piezas, de excepcional calidad y algunas de ellas de excepcional rareza también, le han valido el sobrenombre de “King of Diamonds” (El rey de los diamantes). Es el accionista mayoritario de South African Diamond Corporation, que opera fundamentalmente con minas en Johannesburgo, Antwerp y Botswana, de donde proceden la mayoría de sus gemas.

Por sus manos han pasado algunas de las piedras más famosas del mundo, piedras con nombre propio, como el “Ojo del Ídolo”, “Emperador Maximiliano” los “Diamantes Windsor”, “Esperanza de África”, el “Estrella de América” o el “Estrella Dorada”.

 

Últimamente, Drew Barrimore ha sido una de las últimas famosas en lucir un anillo de compromiso de Graff Diamonds, regalo de su prometido y futuro tercer marido, el consultor de arte Hill Kopelman. La pieza es un diamante incoloro de cuatro kilates engarzado sobre una banda de platino cubierta a su vez de diamantes.