Durante los meses de verano, son muchas las mujeres y hombres, que buscan un buen bronceado. El problema es que con el paso del tiempo, ese color de piel se va perdiendo. También hay falsos mitos rondando por la red que afirman que ciertas acciones ayudan a que ese bronceado dure menos tiempo. Veamos algunas de estas falsas creencias.

Exfoliar la piel se lleva el moreno

El primer paso para conseguir alargar el bronceado al máximo es desmontar la falsa creencia de que exfoliando la piel “nos llevamos” el moreno adquirido. Nada más lejos de la realidad: con este sencillo paso conseguimos eliminar las células muertas y preparar la piel para que productos hidratantes, calmantes y estimuladores de las defensas celulares penetren mejor.

No es necesario nutrir la piel en verano, con el sol vale

Teniendo en cuenta que lo más importante para que un bronceado, no solo se adquiera más rápidamente y de forma más saludable, sino que dure, es que la piel esté hidratada y nutrida. Más allá de la naranja orgánica y la vainilla, lleva una base de manteca de karité y aceite de coco combinados con extractos y aceites regeneradores y protectores para la piel como por ejemplo: el aceite de semilla de uva, aceite de albaricoque, germen de trigo, jojoba, aguacate, rosa de mosqueta, caléndula y gingko biloba. Estamos frente a un producto 100% natural.

El rojo se convierte en un bonito verano

Además de los grandes riesgos que tiene para la salud exponerse al sol sin protección y quemarse, no es cierto que ese tono rojizo (que no es más que piel abrasada por el sol) se convierta en un moreno bonito y saludable. Lo que ocurre en realidad es que las quemaduras adquieren un color negruzco oscuro hasta que las capas superficiales se van pelando para después regenerarse.

¿Qué pensáis de estos falsos mitos?