Aunque las gafas de sol es un complemento para usar durante todo el año, al llegar el buen tiempo, con los días más largos y el sol más intenso, mucha gente empieza a sacar las gafas de sol que tenía guardadas en el cajón de la ropa de verano.

Como ocurre con la ropa, la moda nos marca ciertas tendencias aunque, dependiendo de tu estructura ósea, no todo lo que se lleva nos sienta bien por igual.

Para esta temporada primavera – verano, las marcas más representativas de este sector nos marcan una tendencia colorista, informal y divertida.

Nos invitan a olvidarnos del color negro en las monturas y apuestan por variadas formas y colores que dan una imagen personal y desenfada.

Siguen llevándose las gafas grandes, muy utilizadas por las “celebrities”, confeccionadas en diferentes formas; cuadradas con una montura ancha, en forma de corazón, de pera… Siempre evitando la indiscreción y haciéndose notar, que se vea que llevamos gafas de sol.

Diseños para todos los gustos y estilos, de marca o imitación, con montura metálica o de pasta pero, sobre todo, grandes y llamativas.

Puede verse una cierta tendencia a la moda de los 70 y los 80, con molduras redondas y triangulares, con formas felinas, acabadas con vivos colores para dar un toque más alegre a nuestro rostro.

Hay quien es fiel a sus gafas de toda la vida y busca siempre el mismo estilo que sabe que le queda bien, o hay quien no puede resistirse a la moda y probar con los modelos más atrevidos.

Los más afortunados o sibaritas, pueden permitirse el lujo de tener un modelo para cada ocasión o para compaginarlo con los diferentes atuendos; unas gafas más deportivas e informales, otras más elegantes y con glamour. Con cualquier opción, podemos encontrar un modelo atractivo, sofisticado y completamente actual. Cuanto más color pongamos sobre nuestros ojos, más a la moda iremos esta primavera y este verano.