una tarde en el mercadillo

En todas las ciudades existe el concepto “mercadillo”, permanente u ocasional en lo que a temporalidad se refiere, siempre hay alguna plaza o calle destinada a la instalación de “puestos” donde se vende ropa y complementos, artesana o de imitación de firmas que es infravalorada por unos y tal vez sobrevalorada por otros, pero al fin y al cabo es una presentación de artículos entre los que nunca está de más curiosear y donde seguro que encontramos algo diferente y original que nos guste, si nuestro estilo es bohemian chic, o similar, el mercadillo es el lugar ideal para adquirir complementos a buen precio.

El mercadillo desde siempre ha tenido detractores y defensores, si bien suele ser más una afición femenina la visita de rigor al mercadillo semanal, muchos hombres visten prendas del mercadillo, algunos sin saberlo, que sus madres y parejas compran para ellos allí y es que en realidad en un mercadillo suele haber prendas a la última de una calidad que no será excesivamente buena pero que se compensa con el precio y al fin y al cabo, muchas marcas de ropa de gran difusión tampoco se puede decir que se caractericen por una alta calidad.

En realidad al consumidor de hoy en día lo que más le suele gustar es variar y si para poder comprarse un modelito de marca tiene que limitarse sólo a esem prefiere comprarse 6 “genéricos” quedando las marcas limitadas para aquellos de elevado poder adquisitivo, aunque está bien darse un capricho de vez en cuando, lo más importante para estar a la moda no es la marca, sino la tendencia y al mercadillo, “no hay quien le ponga el pie delante” en eso, habitualmente encontramos allí todos los artículos más novedosos al mismo tiempo que son presentados por los diseñadores.

Es cuestión de gustos, yo estoy a favor de la variedad en todos los sentidos y el mercadillo es una posibilidad más y además hay que reconocer que es muy divertido pasear por él curioseando, revolviendo y regateando, y [email protected]… que opinais?.