Los expertos en belleza nos apuntan que los colores protagonistas para esta primavera son los rojos, naranjas, verdes y azules, en lo que a maquillaje se refiere.

Una variedad cromática electrizante y vibrante que ilumine nuestro rostro en consonancia con la luminosidad propia de la época primaveral.

Llega el momento de tomar el sol y quienes puedan, es mejor lucir un bronceado natural y que la tonalidad de nuestra piel se muestre algo más oscura que durante el invierno. Si no hemos podido tomar el sol todavía, podemos aplicar una base de maquillaje suave, que disimule las imperfecciones, pero siempre intentando dar un aspecto natural.

La tendencia marca una línea de luminosidad, por lo que las cremas y bases hidratantes e iluminadoras son la mejor opción.

Cobran especial protagonismo los ojos y los labios. No te cortes a la hora de maquillar tus párpados. Utiliza sombras con los colores de moda, que también puedes acompañar con un eye liner también de color. Atrévete con el azul o el verde y, si tienes los ojos de este color, todavía resaltarán más. Puedes combinar las sombras más oscuras con tono pastel, como el celeste, el rosa o el blanco, para proporcionar siempre esa luz en tu mirada que se lleva. 

También debes tener cuidado en cuanto a la intensidad. Para la noche, no hay problema en maquillarte con dedicación y dibujar esos “ojos de gata” tan sensuales. Sin embargo, para el día, es mejor pecar por defecto que por exceso. Cuanta más naturalidad, más luminosidad.

De nuevo la naturalidad es la clave para colorear tus mejillas. Una leve base de colorete en tonos claros y difuminados, sin llegar a definir la línea del pómulo, sino que parezca más bien que se te han sonrojado las mejillas por el sol.

En cuanto a los labios, aconsejan colores frescos, con brillo, como el rosa palo, el fresa, o el fucsia. Aunque también sigue estando de moda el clásico rojo, en tonalidades más o menos oscuras, para lucir una sonrisa brillante.