En verano, las mujeres solemos maquillarnos más. Que si un potenciador del bronceado, que si las BBCream, que si ahora que se enseña más me voy a poner más mona… y al final nuestra piel se resiente y acaba dañándose. Así que lo mejor es que la preparemos para todo ese tute que vamos a darle estos meses. Y lo mejor es hidratarla con vitaminas, antioxidantes y otros productos naturales. Y para ello, lo mejor es hacer mascarillas de frutas. Una de las que más beneficia a la piel es la sandía. ¿Quieres aprender a preparar tu propia mascarilla casera?

Necesitas seis trozos de sandía pequeños y dos cucharadas de agua mineral. Mézclalo todo en un cuenco y aplícalo a la piel. Si lo haces justo después de sacar la sandía de la nevera será mucho más efectivo. Deja que actúe durante 10 minutos y después, retíralo todo con agua tibia, teniendo mucho cuidado de que no queden restos en la cara.

Si tu piel está muy maltratada, puedes hacer una mascarilla con aguacate triturado y una cucharada de zumo de sandía. Déjala 20 minutos en la cara y aclárala bien con agua fría. Seguro que la notas mucho más suave y rejuvenecida que antes.

Por último, una recomendación para esos días en los que nos pasamos tomando el sol. Un algodón empapado en zumo de sandía fría durante 15 minutos hará que las zonas rojas y la sensación de quemazón desaparecerán rápidamente. Recuerda siempre retirar la mascarilla, porque hay que dejar que la piel respire.