Durante los últimos años, los métodos de blanqueamiento dental han cambiado drásticamente, tanto en el consultorio dental como en casa. En esencia, se conocen dos métodos distintos para blanquear los dientes, uno en el consultorio y otro en la casa. Sin embargo, existen varios métodos, buenos y malos, de los que te enterarás aquí.

1

Hace años atrás, el único método de blanqueamiento dental que existía, era uno que consistía en hacer un molde de los dientes, enviarlo al laboratorio y recibirlo de vuelta en unos diez días, con el equipamiento completo para ponérselo en los dientes un par de horas.

Después de 3 o 4 visitas los dientes quedaban blancos, sin embargo, este método era demasiado largo y fastidioso para uno como paciente, y hoy tenemos a disposición el blanqueado láser, que es mucho más rápido.

El blanqueado láser se hace aplicando un líquido hecho a base de gel de peróxido sobre el cual se aplica una luz especial, que hace reaccionar químicamente la pasta.

2

La alternativa de blanquearlos en casa es también tentadora, pero ojo porque hay algunas cosas que nadie sabe sobre estas pastas mágicas de aplicación casera. La primera es que la pasta se debe secar sobre los dientes, y hay que dejarla puesta toda la noche.

El principal problema es que la saliva humedece involuntariamente los dientes, entonces, al día siguiente, cuando vas a cepillártelos, puedes encontrarte con manchas que se ven peores.

Uno de los ingredientes de estas pastas blanqueadoras caseras es el alcohol, y el alcohol, produce mal aliento y seca el esmalte dental desde dentro, lo que provoca hipersensibilidad a la larga. Como ven, este método parece bueno pero luego de saber esto ya no lo es tanto.

Las famosas tiras de blanqueado caseras, son pésimas también, porque se basan en el principio de que tus dientes son completamente planos, y la verdad, es que no son así, ya que cada diente tiene sus grietas y estas se verán más oscuras una vez que saques las tiritas.

El método de blanqueamiento casero más seguro, es el gel blanqueador, porque debemos tener claro que la mayoría de los geles de blanqueamiento disponibles en las tiendas son de mala calidad, porque no se sabe cuánto tiempo han estado almacenados y tienen una muy baja concentración de ingredientes activos.

Cuando se mezcla el ingrediente activo del gel blanqueador, la carbamida con glicerina, se produce un blanqueado más rápido, pero a cambio, se hipersensibilizan los dientes, ya que la glicerina causa el efecto secundario de extraer el agua del esmalte, secándolo. Lo que deben hacer, es fijarse en una fórmula que no contenga  glicerina.

Fotos: flickr, flickr