Para definir el corto-largo que se lleva esta temporada, se ha creado un término en el mundo de la moda: “tail hem”, que queda mucho más glamuroso y más rápido que decir “corto por delante y largo por detrás”. La traducción literal, también pierde cierto encanto: la cola dobladillo o la cola de gallina, traducción esta última menos literal.

Un corte asimétrico para este nuevo largo que se aplica tanto a faldas, vestidos y blusas, y a todo tipo de estilos, tanto para los vestidos más elegantes como para la ropa más informal.

El tail hem es una propuesta original y divertida que resulta práctica para aquellas mujeres que quieran esconder la parte trasera de la rodilla, o fosa poplítea, si queremos ser exactos, si la consideran una parte de su anatomía poco atractiva o les causa cualquier tipo de complejo.

Este tipo de prendas, también resulta muy favorecedora para las mujeres que no son muy altas ya que, al ser corto por delante, se enseña algo más de pierna.

En las tiendas de ropa más conocidas ya podemos encontrar diferentes modelos, en faldas y vestidos, con estampados florales o lisos, más o menos cortos por delante y más o menos cortos por detrás. Así, encontramos esta tendencia en tiendas como Zara, Mango, Pull & Bear o Asos.

Una gran variedad para que cada cual encuentre el diseño que mejor se ajuste a sus gustos. Hasta ahora lo habíamos visto en los desfiles, propuestas que los diseñadores habían adelantado sobre la pasarela, lugar donde parece que todavía se queda lejos de nuestro alcance. Pero ahora, quien no tiene una prenda tail hem, es porque no quiere o porque no le gusta. Como siempre, la moda marca las nuevas tendencias y es decisión de cada una seguirlas o no.