Para el invierno del 2010, la propuesta de moda dicta inclinarse por los colores grises, el clásico negro y el infaltable blanco, aunque los toques de rojo intenso también se ven.

Los jumpers con boinas se ven como una tendencia que realza la juventud y dinamismo de la mujer moderna, aunque también podemos ver vestidos largos, elaborados en telas suaves y brillantes que nos dejan mostrar lo mejor que tenemos las mujeres: las curvas.

Hay trajes que estilizan sin dejar de ser un misterio por develarse, mientras que otros van marcando una pauta de vestir sin tener que seguir tantas estructuras.

En lo personal, prefiero las combinaciones más tradicionales, con pantalones pitillo o aglobados, con chaquetas de lana y chal para abrigar y dar el toque chic al conjunto.

Los vestidos de colores fuertes, como el rojo que pueden ver en la fotografía, son ideales para asistir a cócteles, fiestas y eventos de cualquier tipo.

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