Invertir en el centro o gabinete de estética es imprescindible, los avances en la materia son constantes y ofrecen mejoras realmente notables en diversidad de tratamientos tanto de estética corporal como facial.

Como la inversión es importante, muchos profesionales se quedan en el tiempo debido a que no disponen del capital necesario o temen invertir en aparatología que a la larga no sea rentable para un negocio.

Afortunadamente, en la actualidad se ha impuesto la modalidad de alquiler de aparatología estética, un sistema de negocio que permite contar con los tratamientos más novedosos y solicitados sin desembolsar grandes sumas de dinero ni correr el riesgo de hacer inversiones que no sean fructíferas a futuro.

El alquiler de equipos de estética es sin lugar a dudas una puerta abierta a todos los especialistas con escaso capital que desean ofrecer en su gabinete la mejor atención e innovación en cada uno de los servicios que brindan.

El alquiler equipos de estética ofrece muchos beneficios

  • No se requiere una alta inversión inicial
  • Con mucho menos capital que el que se requiere para acceder a los aparatos, se puede contar con los equipos más prestigiosos y comprobar su rendimiento en la clientela del gabinete.
  • Marcas de renombre.
  • Mediante el alquiler de aparatología estética se puede acceder a equipos de marcas prestigiosas, lo que además de asegurar resultados buenos y reales, también es un valor agregado y señal de status ante los clientes que hoy día están muy aggiornados sobre los tratamientos y equipamientos de vanguardia.
  • Aumenta el volumen de clientela y de ingresos
  • El contar con aparatología que es tendencia en el momento es fundamental para sumar nueva clientela, lo que se traduce en mayores ingresos al gabinete.
  • Lo fundamental es que las empresas de alquiler de equipos de estética ofrecen capacitación para el uso de cada uno de los aparatos que ofrecen.
  • Brinda la posibilidad de elegir el equipo más rentable.
  • Al alquilar un equipo siempre existe la posibilidad de cambiarlo por otro diferente caso de que no le resulte provechoso.
También te puede interesar:
Cosmetología vs Cosmiatría: ¿En qué se diferencian?

HIFU, la solución al envejecimiento cutáneo también se puede alquilar

El HIFU, ultrasonido focalizado de alta intensidad, es una muy solicitada tecnología para el tratamiento de envejecimiento cutáneo debido a su alta efectividad eliminando arrugas, líneas de
expresión, adiposidad localizada y flacidez.

Realiza un lifting sin cirugía y es el único sistema aprobado para ello por la FDA (Food and Drug Administration).

El costo de este equipo es realmente elevado, y no todos los especialistas pueden comprarlo, por lo que la posibilidad de alquilarlo es una oportunidad que lo pone al alcance de todos.

Cómo trabaja HIFU

El equipo emite ultrasonidos focalizados en un haz para generar miles de puntos de coagulación muy precisos. Estas microlesiones dan lugar al proceso de curación natural y a la remodelación del colágeno, esencial para combatir el envejecimiento de la piel.

Los cambios comienzan a verse desde las primeras aplicaciones debido a que provoca una contracción inmediata de la piel. La neocolagénesis y elastogénesis es a medio y largo plazo, por ello el efecto de tensado final se percibe una vez que se ha culminado todo el tratamiento, esto es pasados unos meses.

HIFU ofrece resultados naturales en la eliminación de arrugas periorbitales y peribucales, así como la , redefinición del óvalo facial, y quita de adiposidad en papada.

También se emplea en tratamientos corporales para tensar la piel y quitar lipodistrofias en abdomen, brazos, glúteos, piernas y cintura.

No se requieren de muchas sesiones, con una o dos sesiones anuales basta, pero esto varía en relación a la edad de la persona, problema a tratar, estado de su piel, etc.

Los mejores candidatos para HIFU son personas de 35 años en adelante con flacidez leve a moderada, cejas y mejillas caídas, flacidez en cuello y mandíbula, arrugas, fotoenvejecimiento, etc.

También te puede interesar:
Tatuajes, no sólo una moda estética

Redacción:Daniela Montecchiarini