Es sorprendente las influencias de algunos diseñadores, mitos, países, lenguas… y ahora artistas. Esta vez el protagonista es Camarón y la influencia es muy sutil, tal vez se aprecie en el peinado de las modelos y ciertos elementos más folclóricos.

El detalle que no se puede dejar pasar son las grandes espuelas doradas que incorpora el calzado de las modelos; el total look masculino es otro de los encantos de esta colección, y sus tonos ocres o camel otro input en el adelanto de la próxima temporada primavera-verano 2011.

Valiente propuesta, pero parece que tiene un enfoque más otoñal que primaveral; el uso de los colores tan apagados te transporta a un principio de primavera que a la propia estación, aun así, esta es la propuesta de Nicolás Vaudalet.