El día de tu boda, tu rostro es el centro de atención de todos, por lo que es más que importante que consigas tener una piel de apariencia húmeda y fresca aprovechando las propiedades de los cosméticos.

Las cremas hidratantes con color te pueden ayudar bastante en esto, o las bases de maquillaje con tonalidades amarillas, que funcionan mejor para las fotografías, sobre todo cuando tienen flash.

Puedes aplicarte un polvo de tonos bronceados antes de la boda, pero siempre antes de ponerte el vestido, aplicando toques sobre los hombros, el pecho y el cuello, para que se vea parejo el color.

Antes de la boda, debes evitar exponerte al sol, para que no vayas a estar quemada o con manchas en la piel. Una sesión de bronceado en spray siempre es una buena manera de tener ese tono dorado que te hará lucir más tropical en tu matrimonio.

Una base en gel, es mucho más liviana que las que vienen en crema o en polvo, para que la tengas en consideración a la hora de maquillarte. Después de maquillarte, una ligera capa de polvo te ayudará a evitar el reflejo de las luces en las fotografías, aunque ten cuidado de no exagerar para que no se vea un efecto artificioso.

Para las bodas, todos los expertos coinciden en que debes aplicarte un rubor rosado o melocotón en las mejillas, empezando por la línea que se forma al chupar la cara, repartiéndolo luego en las manzanas que se forman al sonreír mientras te miras al espejo y estirándolo hasta la raíz del pelo. ¿Nada difícil o sí?…

Fotos: flickr