Esta temporada, se acentúa el uso del estilo rock and roll barroco. Nadie ha podido mantener más vigente las alternativas minimalistas y rockeras que Christophe Decarnin, que esta vez ha mezclado la  principesca tendencia Purple Rain y Louis XIV en Versalles.


En esta colección otoñal, se vieron muchas telas oro, brocados, botas de tacón, vestidos de lamé y lentejuelas. En esta oportunidad, el valor de los originales supera claramente a las imitaciones baratas.

Desde el punto de vista del corte, se ve una mezcla de lo que fueron los trajes de los años 90, con esos pantalones de piernas alargadas, y zapatos que parecen estar desgastados. La inspiración para esta idea, según el diseñador, fueron las fotografías de la ropa de las mujeres en los años sesenta.

Lo que aleja esta ropa de la típica ropa de trabajo, son detalles como los botones dorados, que jamás podrán ser usados para andar de faena, por alguien que tenga algún sentido de la moda.

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