Los cambios de temporada son un buen momento para realizar un cambio de look. Normalmente, con la llegada de la primavera, necesitamos renovar nuestro estilo al mismo tiempo que abandonamos las bufandas y la ropa de abrigo hasta el año que viene.

Es un momento de renovación, de optimismo, de regeneración vital. La primavera nos hace sentir más alegres y más vitales. El día empieza a ser más largo, el sol nos acompaña la mayor parte del tiempo y se aleja el frío incómodo que nos ha mantenido encogidos durante varios meses.

Empezamos a sacar la ropa más fresca; las blusas más finas y las faldas más cortas, lo que ya nos ayuda a modificar nuestro look. Hay quien es más atrevido y aprovecha el cambio de estación para cambiar también su peinado, incluso, realizar un corte radical en su cabello. Pero, para eso, hay que estar muy preparado. Pues no es lo mismo sacar la ropa de verano y guardar la de invierno, que sabes que podrás disponer de ella en cuanto llegue el otoño, y otra es deshacerte de una larga melena que no volverás a recuperar en ¿cuánto? ¿un año? ¿dos? Si consigues encontrar un look que te favorezca, con el que te sientas cómoda y que te haga vivir una renovación tanto interior como exterior, entonces no hay que pensar en cuándo te volverá a crecer el pelo porque estás convencida de que lo llevarás así una larga temporada.

Aunque, el cambio de look no tiene por qué ser en la largura del cabello, también puede ser un tinte espectacular o llevar a cabo un cambio de look en lo que a estilo de ropa se refiere. Puedes probar con un look más casual y deportivo, o bien amoldarte a las faldas rectas y trajes chaqueta para lucir un look más serio y ejecutivo.

La cuestión es darse un aire nuevo, aprovechar la primavera para renovarse y sentirse bien.