Imprescindibles: camisa blanca

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Si hay una prenda que no puede faltar en tu armario es una camisa blanca. Gracias a las infinitas combinaciones que nos ofrece, esta prenda de ropa nos puede servir para multitud de ocasiones.

Esta prenda versátil puede usarse tanto de día como de noche, para ir de fiesta o para el trabajo. ¿Cómo conseguir el efecto deseado? Los complementos y el resto de la ropa que utilices será fundamental. Si lo que quieres es un look cómodo para llevarlo a diario, puedes combinarlo con unos vaqueros y una chaqueta negra. Como dice el dicho, “arreglá’ pero informal”.

Lo mejor de esta prenda es que si la utilizas y quieres resaltar, no tienes más que utilizar un complemento que llame la atención, como unos zapatos o un bolso llamativos. De esta forma, la blancura de la camisa resaltará aún más. Eso sí, mucho cuidado con la lejía a la hora de lavarla, ¡no querrás que tu camisa blanca se vuelva amarilla!

Además, tienes que tener en cuenta algunos detalles para que la camisa te quede como un guante. Por ejemplo, los cuellos: si tu cara es redonda, deberás buscar cuellos en ángulo y alargados, para estilizar tu figura. Si quieres parecer más delgada, las mangas también ayudan: llévalas tres cuartos, por debajo del codo.

Si eres rellenita, puedes disimularlo un poco con este tipo de prendas: escógelas de talle corto, por encima de la cadera o con un corte cruzado. El escote, si es en forma de pico, mucho mejor. Si tienes mucho pecho, a lo mejor tienes que buscar camisas entalladas o corte estilo imperio para evitar arrugas en tu vestuario.