Según Karl Lagerfeld, después del desfile de Chanel, el mundo es un lugar muy oscuro. Quizás se refería al contexto en el cual se dio el desfile, en medio de un bosque brumoso rodeado de una humeante capa de tierra quemada.

Muchas de las piezas que en esta ocasión salieron a la luz para el invierno, llevaban ese mismo estilo andrajoso que tuvieron en su momento las prendas de primavera. Algunas prendas, como las chaquetas, parecían como recién salidas de una catástrofe natural. Los cortes fueron vistos en un minuto, como algo exagerado, y es probable que le encuentren razón a los que apreciaron luego de que vean las fotos.

La mezcla final resulto sin duda fascinante, porque logró conjugar esa intensa búsqueda que tienen todas las mujeres, de querer vestir algo normal de calle, con un toque distinto, y aquí estuvo ese toque diferenciador, ese lustre de fantasía que a todas nos hace falta llevar de vez en cuando.

La fantasía que se propuso esta vez, no fue cualquier cosa, fue una mezcla de alta costura con algo de ficción, oscurantismo y quizás, misticismo. Nadie puede prescindir de tener aunque sea una tenida con este estilo, es lo último.

Vía: Style