La marca Lancôme propone una serie de productos de alta calidad y eficacia para conseguir un resultado perfecto y digno de los mejores maquilladores.

Para ello, nos dan unos consejos para que la aplicación de la base de maquillaje sea correcta y aprovechemos al máximo las beneficiosas cualidades de sus productos.

Es muy importante tener en cuenta la luz del lugar donde vayamos a maquillarnos. Lo mejor es que esté frente a nosotros y evitar, en la medida de lo posible, que la luz esté situada arriba o detrás. Siempre que podamos, deberíamos iluminar el espejo, tal y como está en los camerinos de los artistas.

Es importante que hidratemos bien la piel antes de poner el maquillaje que, aunque tenga componente hidratantes, siempre proporcionará cierta sequedad a nuestra piel. La base hidratante, siempre nos ayudará a corregir pequeñas imperfecciones y a dotar una mayor uniformidad a la piel.

Antes de poner el maquillaje líquido, se recomienda calentar levemente unas gotas del mismo sobre la palma de la mano. De este modo, se evita la aplicación de una cantidad excesiva. Se debe aplicar gradualmente, primero con una pequeña cantidad para poder añadir poco a poco en caso de que sea necesario y, a su vez, para evitar malgastar el producto.

No hay que olvidar extender el maquillaje hacia el cuello, las orejas y los párpados, suavemente y extendiendo la crema de forma homogénea para evitar el típico efecto máscara y dejar toda la piel con el mismo tono.

Para conseguir que el maquillaje se mantenga durante todo el día, se recomienda aplicar un toque de polvos que fijarán la crema sobre nuestra piel. Lo mejor para aplicarlos es una borla específica para polvos que resultan más efectivos que una brocha. Si los probamos previamente sobre la mano, evitaremos que nos pasemos en la medida y obtengamos un efecto demasiado exagerado.

A la hora de elegir el tono del maquillaje, es recomendable elegir uno que se aproxime lo máximo al color natural de nuestra piel para que se obtenga un efecto muy natural.