Cosmética coreana, diferencias y similitudes frente a la cosmética occidental

El impulso de la cosmética online ha propiciado que millones de consumidoras y consumidores puedan tener acceso a una ingente variedad de productos. Una cantidad de artículos que no estaban a su alcance, al menos con tanta facilidad, en los establecimientos físicos.

El comercio electrónico permite acudir a propuestas más económicas, pero también impulsa un escenario, el de la globalización. Se acercan culturas y se accede a un conocimiento que quedaba muy al margen. Este fenómeno lo vemos, por ejemplo, con la cosmética coreana, que se ha vuelto tendencia en los últimos años.

¿Qué es la cosmética coreana?

También denominada K-beauty, este fenómeno en auge se suma a otros procesos que generan mucho interés entre la población occidental, como el K-Pop entre jóvenes y adolescentes. La cosmética coreana se basa en una cultura donde la salud de la piel y su estado estético prima sobre los productos de maquillaje.

Los productos cosméticos coreanos buscan la efectividad desde el primer momento, pero con formulaciones que son accesibles para el público general, con artículos con buena relación calidad-precio, lo que los hace más competitivos que los cosméticos occidentales.

En sus rutinas de belleza, las mujeres coreanas pueden llegar a duplicar o triplicar el número de productos de cuidado facial y corporal que se usan habitualmente las mujeres occidentales.  Un punto muy diferencial entre ambas formas de entender la cosmética es que en la población asiática se pone mucho el foco en la protección frente a los rayos solares.

Esto tiene su máxima expresión en personas protegiéndose con sombrillas en cuanto aparecen los primeros rayos de sol. En Occidente, en cambio, la cultura del bronceado lleva en muchas ocasiones a una exposición superior a la recomendable e incluso a problemas de salud derivados de esta práctica.

Diferencias entre la cosmética coreana y la occidental

Ya hemos tratado a modo de características generales algunas particularidades de la cosmética coreana que la diferencia del modo de entender estas prácticas en Occidente. Pero hay algunas más y es interesante conocerlas.

En la cosmética coreana es habitual la innovación constante para adaptarse a los reclamos del mercado, con novedades cada año para los clientes, pero sin renunciar a la eficacia en todos los productos. Estos, por lo general, incluyen activos naturales que conforman cosméticos presentados en envases con formatos muy llamativos.

El mercado de la belleza asiático está cambiando la forma occidental de entender este negocio, y lo está haciendo en gran medida porque junto a los cosméticos, también se está introduciendo un nuevo fenómeno, el de la k-beauty routine, la rutina de belleza coreana, que incluye hasta 10 pasos diferentes.

¿Cómo es la rutina de belleza coreana?

A pesar de su reciente éxito, la rutina de belleza coreana se remonta al año 2011, cuando se lanzó la BB cream, un producto que combinaba maquillaje y skincare a la vez. Esta formulación persigue un doble objetivo, conseguir un rostro bello a través del maquillaje, pero desde una piel sana y radiante.

El movimiento ha ido cobrando fuerza hasta convertirse en un fenómeno internacional que se suma a otras tendencias en la industria como la cosmética natural, los productos libres de crueldad animal y la innovación en los envases y formatos.

Los pasos a seguir con estos hábitos suman un total de diez, pero están basados en el layering, o lo que es lo mismo, aplicar los productos a capas siempre comenzando por el más ligero y finalizando con los más espesos que actúan a modo de barrera protectora.

Los pasos a seguir en la rutina coreana

Son diez, y aunque parecen muchas aplicaciones, todo es cuestión de tiempo. Además, la similitud con la cosmética occidental es más que evidente, ya que en esta última también se dejan para el final los productos más densos.

Un primer paso consiste en el limpiador a base de aceite, que puede ser usado por personas con todo tipo de pieles. A continuación hay que usar el limpiador a base de agua, que es seguido del exfoliante. Estos pueden ser mecánicos o químicos.

El paso del exfoliante se puede evitar ya que los dermatólogos recomiendan usarlo únicamente cada 15 días. En cualquier caso, en una rutina completa aparecen inmediatamente antes del tónico, que tiene como objetivo equilibrar el pH de la piel, combatir el exceso de bacterias y desinflar los brotes.

Como quinto producto aparece la esencia, que es un cosmético que hidrata y actúa frente al envejecimiento celular. Todo esto es previo al sérum, que con su textura ligera favorece la rápida penetración.

La séptima aplicación es la mascarilla y a ella le siguen la crema de ojos, la hidratante y el protector solar. Para la noche, se sustituye este último por crema de noche. En todos estos pasos, algunos se pueden suprimir. Así ocurre con el tónico y las mascarillas.

Al final, la cosmética coreana guarda muchas similitudes con la occidental, pero pone de manifiesto que lo realmente importante en la industria es el cuidado de la piel. Puedes ver con más lujo de detalles cuáles son los puntos fuertes de este fenómeno en Ok Diario.

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