Aunque un poco tarde, no podíamos dejar de comentar el desfile de Elio Berhanyer, que fue el broche final de la Cibeles Madrid Fashion Week y uno de los mejores en mi opinión. A sus 81 años, volvió a conseguir levantar al público de la pasarela Cibeles con sus propuestas. Esta temporada, Berhanyer se decanta por la elegancia en grado sumo como insignia de su colección. Sus diseños descubren a una mujer urbana, distinguida y ultrafemenina.


Las estrellas del desfile, sin duda, han vuelto a ser los vestidos de cocktail en una versión más bien corta y un diseño muy juvenil. Los vestidos se dividían en tres tipos de tendencias. Los había de aire retro con un toque “Pin-up” con cuerpos ajustados y falditas acampanadas o de volantes. Otros destacaban por su corte vaporoso y caída, realizados con tejidos brillantes y cortes livianos. Para terminar, se rindió al clásico “Little Black Dress” en unos modelos discretos y elegantes confeccionados con gasas y pedrería.

Hay que apuntar que, como muchos otros, también Berhanyer apostó por las hombreras, lo que parece confirmar que definitivamente vienen siendo una de las tendencias más punteras de este 2011. Otra curiosidad de este desfile fue un traje de inspiración taurina en crêpe azul marino.

Los vestidos de noche encarnan la esencia pura del romaticismo, recuerdan  un bosque encantado. Confeccionados en seda italiana natural, brillaron con luz propia. Destacaron los tonos tierra mezclados con suaves estampados florales en colores pastel. La movilidad y vaporosidad de la tela brilló en modelos realizados en tonos azul, verde, lila y rosa.

En contraposición, dos diseños en tonalidades intensas: clorofila y turquesa, que sin embargo, palidecieron al lado de un modelo en rojo sangre compuesto por un cuerpo de corsé y una falda de corte princesa y cola estructurada por diminutos volantes superpuestos. Cerró el desfile con un vestido de novia muy parecido realizado en blanco.

Aqui os dejo las fotos.

Fotos: Image.net