Durante un tiempo, el rojo fue el nuevo rubio. Ese color que todas queríamos tener en el pelo y que quedaba muy bien con toda su intensidad. Pero con el paso del tiempo, sobre todo cuando se van sus tonos más brillantes. Lo malo es que para quitar el rojo… ¡hay que sufrir! Si quieres cambiar a un color más de moda, como pueden ser los tonos chocolate o los cobrizos, tendrás un problema. Porque el rojo saldrá una y otra vez.

Así que si quieres cambiar radicalmente, antes tendrás que acabar con ese caoba que se resiste a salir. ¿Cómo? Aunque la mayoría de las peluqueras te dirán que no hay una solución rápida y eficaz para arrastrar el color. Son los decapantes, mucho menos agresivos que los decolorantes aunque, como todo producto químico, pueden dañar tu pelo.

Y es que son unas fórmulas que rompen la molécula del color y se llevan el pigmento artificial que haya. Así que cuidado con el tiempo de exposición o podrías llevarte un disgusto. Tal vez tengas que darte varias capas, pero al final conseguirás quitarte el color intenso. Eso sí, no te asustes. Porque no vas a lograr tu color natural, sino que te quedarán un anaranjado desteñido bastante feo. Es normal, porque lo que ha hecho es quitarte el color artificial.

Después, sobre esa base aplicarás el tinte que desees. Ten en cuenta – aunque esto lo sabrán los expertos peluqueros que te atiendan – que esa base con el decapado tiende a oscurecerse, así que es mejor que utilices un tinte más claro de lo que realmente quieras para evitar sorpresas posteriores.

Y después, hidrata y aplica a tu cabello los productos necesarios para que tu pelo esté siempre sano y fuerte después de este “castigo”.