El low cost es un modelo de negocio, sobre todo en tiempos de crisis, y el imperio de Inditex es un buen ejemplo de ello. Los números de la compañía son claros, las ganancias se siguen acumulando para la empresa, y aunque España ya no es su principal mercado, sobre todo por la recesión en la que nos hemos metido, parece que cada vez hay más seguidores de Zara y todas las marcas asociadas en buena parte del mundo. Inditex continúa con sus buenas cifras de ventas, y su mercado crece sobre todo en Asia, en el que parece que ven con buenos ojos a la moda española, mientras que en España cierra con pérdidas con respecto al año anterior de un 4%, y somos solamente un 22% del total del mercado en el que vende la firma gallega.
Sea como sea, y esperando con los dedos cruzados por el bien de todas las fashionistas que eso cambie, más que nada para poder comprarnos la misma moda que un día del pasado podíamos comprar, lo que está claro es que el consumo mundial del vestir se ha modificado de forma considerable, sobre todo por el hecho de que queremos la moda de la pasarela reinventada por el low cost, porque famosas de todo el mundo la llevan, y no vamos a ser menos… Es decir ya no importa tanto cuánto te haya costado, o la marca que lleve impresa, si no que sea de un determinado rango de precios e igual de fashion que el de la pasarela.
Por todo ello, Inditex parece que está solamente a medio camino del éxito que podría alcanzar en el futuro, al menos si el modelo de consumo se mantiene. Ya veremos… y mientras la competencia crece, al menos hay algo de lo que las españolas podemos estar orgullosas ¿No les parece?