Las joyas de estilo bizantino son de una opulencia y un lujo que sólo se puede comprender por su origen, en Bizancio. El esplendor de las joyas bizantinas se basa en los tonos dorados y los colores fuertes que otorgan las piedras preciosas montadas sobre los metales.

Además de las gemas preciosas, el trabajo de orfebrería es delicado y detallado, al punto que este tipo de joyas son clásicas.

Las cruces son las abanderadas de esta corriente entre hedonista  y espiritual, aunque su estilo se traslapa a los pendientes, las pulseras y los anillos, además de las gargantillas y broches. El color del oro, amarillo intenso, es también un elemento diferenciador de las joyas bizantinas. A mí me encantan las joyas de oro blanco y amarillo, no así las de oro rojo y rosado, que tienen una mezcla más fuerte de cobre, en cambio el oro amarillo y blanco, tiene una mayor carga de platino.

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