Kristina Ti le puso el punto retro kitch a la pasarela de Milán con una colección que evocaba formas y estampados a caballo entre el estilo hippie y el folk.  Volantes y flores se mezclaban con tejidos de punto y estampados setenteros.

Prendas curiosas si ¿favorecedoras? ya va en gustos. Son unos diseños  de líneas muy sueltas y desestructuradas. Los tonos protagonistas son los nude y los negros.

El broche de oro de la colección lo dieron los vestiditos cortos, muy elegantes, frescos y sobre todo ponibles. El juego de volúmenes crea una silueta muy juvenil.

Mención especial para los zuecos de plataforma XXL en madera, originales aunque estos vestidos sientan mucho mejor con sandalias de tiras o peep toe.

Otra particularidad los pantalones de punto calados….veremos si se terminan convirtiendo en tendencia.

Os dejo las fotos para que echéis un vistazo

Fuente y fotos: ELLE