La Colección de moda llamada “París-Bombay”, de Chanel, tiene un componente de inspiración India indudable.

La colección en sí misma, maravilla con los tocados brillantes, las aplicaciones de piedras preciosas y semipreciosas, las sandalias y los detalles de oro.

El título de la colección, por si mismo se explica, haciendo referencia a la capital de India, Bombay, que hoy se llama Mumbay si no me equivoco. Los peinados de las modelos que aparecieron desfilando para esta entrañable colección, llevaban trenzas que incluso podrían ser confundidas con peinados rastas, pero no lo eran.

Los detalles y el nivel de obstinación que lleva cada prenda elaborada para la mujer india, es sorprendente.

La elegancia de los trajes, que más parecen ser túnicas con esa mística mezcla que también tienen los kimonos, por su largo y amplitud, se ve acentuada con las piedras y piezas de joyería que llevan insertas, a los costados, a través del cuello y incluso repartidas a través de todo el traje.

Los trajes de inspiración India, fueron alguna vez la inspiración del afamado McQueen. Esas sandalias con tobilleras doradas y plateadas, son un elixir que sólo se pueden dar los dioses, aunque en este caso, hablamos de diosas terrestres, paganas y mundanas, es decir, nosotras, aunque suene gracioso.

Vía: Nymag

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