Una mujer es como el ave fénix, potente, fuerte y con un aire de misterio. Por lo tanto, si una mujer es como un ave, sus accesorios son sus alas. Los bolsos son los accesorios que armar la imagen completa de una mujer.
El bolso puede ser para el día, para la noche o para las fiestas. Un bolso puede ser bien pequeño o muy grande, ideal para llevar adentro, el lunch, ¿verdad?.
Los bolsos a través de los años han evolucionado con fuerza, y hoy cada mujer refleja a través de ellos, su identidad, convirtiéndose esta pieza, en parte vital de su aspecto y de quien es.
Yo por ejemplo, ya me he acostumbrado tanto a los bolsos grandes, que se me complica un tanto llevar los pequeños, a menos que sea a trámites puntuales, porque ya me he acostumbrado a llevar dentro mi computador personal mini y otras tantas cosas que en una cartera convencional no entran.
Con toda razón dicen que los bolsos se transforman en una pieza clave, que viene a reforzar la identidad de la mujer, según la textura, los broches, los colores y tejidos que lleven.
Ya no hay un solo bolso para todo tipo de evento, sino un bolso para cada oportunidad, reforzando la fortaleza y a valentía de la mujer, tal como lo hizo el ave fénix.
Vía: Fashionising