Al cumplirse 60 años de la creación de su ya mítico L’ Air du Temps, Nina Ricci continúa siendo sinónimo de fragancias, feminidad y fascinación.

En una de sus últimas creaciones, Nina -imaginada para una heroína fresca, moderna y también romántica-, un púrpura intenso sucede al color amarillo de aquel eterno perfume, ideado por Roberto Ricci, hijo de la fundadora.

Con sutiles formas de fruta prohibida, Nina ofrece una fragancia como no hay otra, un elixir que trae promesas de encantamiento y un radiante poder de seducción.

Aquellas palomas entrecruzadas que trazó Marc Lalique para el frasco de L’Air eran una reverencia a la paz y el amor, hoy los diseños (y las notas encerradas en ellos) nos transportan a sueños secretos, magia y cuentos de hadas.