En la época veraniega, a veces es desconcertante elegir algo nuevo para vestirse. La moda cambia vertiginosamente y nosotras ponemos un pie al lado, sin saber qué cosa realmente es adecuada elegir para llevar de día, o de noche.

Un top es una prenda que para el verano no pasará de moda fácilmente, diría que es de las piezas irremplazables, y si es de seda, mejor todavía, porque le añade al estilo fresco, un toque de elegancia y distinción único.

La falda playera o pareo tipo sarong es también un imprescindible que lleva si es que no años, casi un siglo de moda.

¿Qué podría ser mejor que un pantalón de punto?, para los días más calurosos del verano, estos pantalones aportan con su frescura y liviandad. Los que están hechos a crochet y a palillo son  mis favoritos.

Las bolsas tribales, hechas a mano, son lo más chic del año. No son un artículo muy barato que digamos, ya que dependiendo de la marca, pueden empinarse por sobre los 2 mil dólares, sin embargo, si son astutas, seguro que encuentran una similar a esta en alguna tienda de rebajas.

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