Pierre Cardin ha regresado a las pasarelas a sus 87 años de edad, estas últimas tres temporadas se había notado su ausencia, pero ha vuelto con una extensa colección que ha logrado una ovación entre los asistentes. Su desfile ha durado más de media hora, han recorrido la pasarela unas 300 piezas masculinas y femeninas con un estilo propio, joven y moderno sin perder ese punto clásico tan suyo de lo que nunca pasará de moda.

El modisto se ha arriesgado a darle un aire futurísta y algo psicodelico a las prendas más insospechadas. Se ha decantado por la funcionalidad, por la comodidad, y por una mujer dinámica y viajera para la que ya no existen las temporadas ni los estilos encorsetados. La mujer de Cardin hoy está en un continente en verano y mañana en otro en pleno invierno. Un día acude a un baile de gala y después pasa el fin de semana en el campo. La mujer en la que se inspira es practica, tiene una vida versátil y se adapta a todo.


No puedo dejar de destacar un vestido de fiesta inspirado en las Meninas, aparece reinventado en clave ultra-moderna con un volumen imposible en las caderas y un diseño sencillo que puede guardarse en un espacio mínimo de una maleta. Vimos monos en todas sus versiones, negros, plateados, en tonos futurístas y de los materiales más variopintos: lurex, vinilo, terciopelo, lentejuelas o punto. No faltaron sus clásicos conjuntos de tweed destinados a sus incondicionales.

Destacaron también las piezas realizadas en neopreno, las mangas XXL y las faldas muy cortas combinadas con corpiños ochenteros. Como complementos bolsos muy grandes con formas divertidas, psicodélicas y futurístas en diferentes colores. Como sello final desfilaron varios vestidos de novia.

En resumen había un poco de todo, aqui podéis ver una pequeña selección de fotos del desfile:

Fuente: AFP
Fotos: AFP/ Patrick Kovarilk