Imagínate que tienes dos bodas grandes, de las de compromiso, las que tienes que ir vestida de pitiminí y, para colmo, son de la misma parte de la familia. ¿Te vas a comprar dos vestidos nuevos? La ocasión lo requiere, pero la economía no da para tanto, así que tienes que buscar una solución. Puedes invertir en un vestido bueno y ponértelo en las dos fiestas, pero… quedará un poco feo. Así que tienes que buscar otra opción. ¿Por qué no alquilas los vestidos?

Es muy común alquilar los trajes de chaqué para hombre, pero para nosotras, la cosa se complicaba. Ahora no. Seguro que en tu ciudad hay alguna tienda que se dedica a esto. Y además, nos lo pone muy fácil, porque muchas trabajan con grandes marcas. Podrás vestir un Victorio y Lucchino, un Adolfo Domínguez o algo más sencillito y gastarte muy poco.

En algunas tiendas, la tarifa es muy barata, unos 20 euros al día con la tintorería incluida. No me digas que no es un chollo. Si quieres ponerte algo más elegante, a lo mejor se te va a los 90 o 100 euros, pero a lo mejor te merece la pena para tener un vestido de lujo y lucir tu cuerpo dentro de uno de esos cuyo precio se te escapaba.

Y piénsalo, en muchas ocasiones nos compramos un súper vestido nos lo ponemos una vez y luego, al armario. Y cuando decimos de vestirlo otra vez, al cabo de los años, ya no nos queda bien. ¿De verdad merece la pena gastar tanto dinero? Además estas tiendas suelen tener asesoramiento personalizado para las clientas, así que te darán varios modelos que, si buscas por tu cuenta, igual no encuentras.