Para estar a la moda hay que ir bien maquillada. Tanto si eres una experta en maquillaje como si estás iniciándote en este apasionante mundo habrás escuchado la palabra ‘kabuki‘ en más de una ocasión. Como sabrás, es una brocha para aplicar maquillaje en polvo con un diseño específico que permite una aplicación perfecta.

Y es que a la hora de ponerse unos polvos compactos, lo fundamental es la herramienta que utilicemos. Lo mejor es que sea una brocha con mucho pelo y que tenga el mango corto, de manera que podamos manipularla bien para atrapar todo el maquillaje que podamos. Lo ideal es que esté llena de polvos para luego, aplicarlo en la cara. La kabuki es perfecta para este trabajo.

Este tipo de polvos se utilizan para fijar la base y dar un aspecto aterciopelado en la cara. Van justo después del maquillaje y antes del colorete. Se aplica con más insistencia en la parte de la cara que se conoce como “Zona T“: frente, nariz y barbilla. Es donde más imperfecciones como granitos, manchas o brillos podemos observar, con lo que es necesario tener más cuidado.

Por eso es conveniente hacer una buena inversión en brochas para maquillarse. Aunque son caras (la de la marca MAC, que son las mejores, ronda los 50 euros), también puedes encontrarlas un poco más baratas con buena calidad. En Sephora, por ejemplo, puede que no te cuesten más de 15 euros y créenos merece la pena. Porque además de aplicar polvos compactos, también es útil para bronceadores o colorete. Si después de usarla la limpias, podrás usarla para cualquier tipo de productos sin problema.

Aunque hay quienes prefieren una borla, es cuestión de gustos. De lo que estamos casi seguras es de que una vez que pruebes la brocha no podrás olvidarla, así que, ¿por qué no nos cuentas?