A medida que envejecemos (qué horror!), vamos perdiendo pelo, y esto es aún peor cuando se tiene, por naturaleza, o mejor dicho, de nacimiento, pelo fino y escaso.

Podría pensarse que, debido a que el factor genético afecta fuertemente el crecimiento capilar, no hay nada que hacer para fortalecerlo, sin embargo, es posible reducir el adelgazamiento del pelo y hacer que muestre un brillo envidiable a cualquier edad.

Para conseguir esto, hay tres caminos que pueden explorar:

Los masajes: Los masajes realizados con las yemas de los dedos, directamente aplicados sobre el cuero cabelludo, son muy benéficos para conseguir un pelo saludable y abundante. No es necesario usar aceites para masaje,  pero si recomendable.

Usando un peine láser: Hay secadores de pelo y alisadores que incorporan láser para fortalecer el cabello. Estos productos pueden ser algo caros, pero si lo ven como una inversión (y sí que lo es), verán que el costo/ beneficio es positivo.

Tomando suplementos para evitar que se forme la temida hormona masculina DTH: Hay una sustancia química que se forma con los años, llamada dihidrotestosterona (DHT), un andrógeno o hormona masculina que va matando el cabello.

Una manera de bloquear los efectos del DHT es con medicamentos, pero también existen métodos naturales, que son más económicos, tales como el aceite de semillas de calabaza, el consumo de té verde, el concentrado de extracto de raíz de ortiga mezclado con palma enana americana y el aceite de Emu frotado en el cuero cabelludo.

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