Cómo planchar una camisa rápido y fácil

Hoy en día, vivimos en un mundo en el que el estrés, las miles de tareas y el día a día nos consumen de una manera que intentamos que todo lo que tenemos que hacer sea efectivo, rápido y que obtengamos buen resultado. Aquí, la tecnología puede ayudarnos muchímo. Por ejemplo, puede hacer la plancha fácil.

Sin duda, es una de las tareas de la casa que ocupa más tiempo y, preguntes donde preguntes, es odiada por más del 80% de la población. Entre ese pequeños porcentaje que se salva, están los que disfrutan planchando y les sirve como una terapia antiestrés. Si eres de los primeros y quieres saber cómo ahorrar tiempo en una de las tareas del hogar más tediosas, te contamos cómo planchar una camisa fácil. Cuando leas esta guía sobre la plancha, todo te parecerá mucho más sencillo. Así que toma nota, y no dejes ningún paso atrás. ¡Te lo contamos!

Cómo planchar una camisa paso a paso

Si ponemos en una balanza cuáles son las prendas más difíciles de planchar, gana, sin lugar a dudas, la camisa. Y es que planchar una camisa tiene su técnica. Para que quede impecable, hay que saber bien cómo tratar el tejido y qué cosas debemos de tener en cuenta para que al planchar por una parte no nos salgan arrugas por otra. Aquí te dejamos unos tips para saber cómo planchar una camisa fácilmente.

Veamos paso a paso cómo planchar una camisa siguiendo los consejos de Elsa Suárez:

1. En primer lugar, es fundamental saber de qué tejido estamos hablando. Una vez sepamos de que está compuesta, es más fácil poder ajustar la plancha para adecuarla a la tela. La temperatura no será la misma dependiendo del tejido, por lo que es bueno saberlo para poner la plancha a la temperatura ideal. 
2. El segundo paso, una vez tienes la plancha preparada, a la temperatura indicada, es desabrochar la camisa. Las camisas se planchan mejor cuando los botones están desabrochados, para poder acceder bien a todas las zonas.
3. Llega la hora de comenzar a planchar la camisa y lo ideal es hacerlo por zonas concretas. Comienza por el cuello, que es la zona que más resiste, de este modo para cuando planches el resto de zonas, el cuello seguirá estando intacto.
4. Una vez hayas planchado el cuello, sigue por los brazos. Acuérdate de planchar todas las costuras para que no queden demasiado arrugadas. Desde el hombro hasta el punto, plancha la camisa por las dos partes y luego cuando llegues al puño ábrelo para que no quede arruga central en la parte de la muñeca.
5. Tras planchar las mancas y los puños, que son las partes más complicadas, ya puedes plantar los costados, delanteros y traseros. Lo ideal es llegar hasta el extremo de arriba y una vez se plancha todo, rematar hombros metiendo la camisa en la parte estrecha de la plancha. 

Consejos para facilitare el planchado

Un consejo que funciona muy bien a la hora de planchar mejor los tejidos, sobre todo si están muy secos, es humedecerlos con un spray de agua o de fácil planchado, que ya los venden en muchos lugares.

Entre los tejidos en los que debes prestar más atención a la hora de planchar las camisas están las lanas o el poliéster. Esto se debe a que las planchas a temperaturas elevadas pueden hacer que las camisas sufran en el planchado y se estrepeen. Si tienes tela delicada, puedes utilizar un trapo húmedo por encima para protegerlas.

Si quieres proteger aún más tu ropa, puedes optar por planchar con la prenda al revés. Así evitarás cualquier tipo de desgaste, sobre todo el provocado por el vapor.

Otro punto que debes tener en cuenta son los bolsillos. Recuerda siempre sacarlos. Si no lo haces, plancharás por encima y se quedará la marca de sus bordados en la prenda. En este sentido, también debes evitar botones, cremalleras y cierras. Rodéalos con la plancha.

Sin embargo, si hay una cosa que facilita el planchado de las camisas, son las planchas verticales. Son la mejor herramienta de planchado que han sacado con el paso de los años. Las planchas verticales son ideales para colgar la camisa y con la pistola de vapor poder planchar zonas complicadas sin necesidad de darle tantas vueltas a la camisa. 

Aunque parezca una tarea ardua, difícil y que implica mucho tiempo, también se puede hacer fácil y rápido. Sigue nuestros consejos y tendrás tu ropa lisa en pocos minutos.

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