Una vez que el verano llega a su fin, es normal fijarse en el daño que el sol ha hecho a nuestro rostro. Es habitual encontrarlo un poco apagado, algo que es más notorio cuando el bronceado va desapareciendo. La radiación UVB es la responsable de quemaduras solares, manchas y otras lesiones cutáneas, más o menos graves, pero la UVA son las que más penetran destruyendo las fibras de colágeno y de elástina. Sin embargo, el cloro, la sal, la humedad o el cambio de temperatura también afectan al estado de nuestra piel, por no hablar de las permutas que sufre nuestra rutina en cuanto a alimentación, sueño o la ingesta de alcohol y el consumo de tabaco.

Los efectos de estos agentes o malos hábitos pueden traducirse en diversas patologías. Por ejemplo, la deshidratación se traducirá en descamación, un bronceado poco uniforme y el acentuamiento de las arrugas. Clínicamente se traduce en manchas por un aumento de melanina, especialmente en el rostro de las mujeres, lentigos, piel  con falta de luz y, a veces, en rebrotes de acné.

Saber elegir el cosmético adecuado

Un buen cosmético facial restablece los niveles de hidratación del rostro y además incide en los problemas específicos de la piel. La crema hidratante de Maminat incluye ingredientes naturales con diferentes propiedades, como el ricino, que potencia la tersura de la piel y la protege, el sésamo, que contiene altos niveles de vitamina E, o el aloe vera, un excelente regenerador celular. Natalia sugiere utilizar además una crema protectora. El daño solar es acumulativo y afecta no solo a la piel, sino también al tejido conectivo subyacente. “Para mí el mejor protector solar es el que tiene un filtro solar físico, porque no penetra en la piel sino que deja una capa sobre la misma y no daña a la fauna marina”, comenta. La crema solar facial y corporal Maminat, de factor 50, contiene únicamente elementos naturales que promueven y estimulan las funciones naturales de la piel. Incluye dos ingredientes, óxido de zinc y dióxido de titanio, que son fundamentales para crear la barrera de protección.

En estos momentos, tu piel necesita una ración extra de mimos. Los sérums resultan muy importantes para el cuidado de la piel: su alta concentración en componentes activos penetra hasta las capas más profundas. El Sérum regenerador de Maminat cuenta con ácido hialurónico vegano, el rey de la cosmética antiedad, y aceites vegetales de lino y rosa mosqueta, entre muchos otros. “Con su uso continuado, las pequeñas arrugas o líneas de expresión se van atenuando. También calma la piel, es un buen producto para tratar manchas y aporta elasticidad y luminosidad”.

Todos los productos de Maminat son 100% naturales, con ingredientes y activos bio, libres de sustancias tóxicas, sin siliconas, parabenos, ni sulfatos y, además, cruelty free. La mayoría son aptos para veganos y el 90% de los envases son reciclables.

Porque después del sol y el cloro, llega el frío y la calefacción. No queremos ser alarmistas, pero para presumir de una piel hidratada, suave y resplandeciente, debes seguir a pies juntillas todas las recomendaciones de la experta.

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