Consejos para una recuperación más rápida tras una mastopexia

Con el paso del tiempo, los cambios que puedan sufrir los cuerpos o las consecuencias de los embarazos y la lactancia, es normal que muchas mujeres vean como sus pechos no son tan firmes como lo eran hace algunos años. La fuerza de la gravedad ha hecho de las suyas, y esos senos que antes eran firmes, ahora puede que se encuentren descolgados, flácidos o caídos. Por suerte, para existe una técnica que permite dar solución a este problema y que se trata de la operación mastopexia, una técnica cada vez más demandada por todas aquellas mujeres que quieren disfrutar de unos pechos firmes.

¿Qué es la mastopexia?

Cuando hablamos de mastopexia, nos estamos refiriendo a una intervención estética que busca subir ese pecho que ha quedado descolgado por el motivo que sea. Esto se consigue eliminando la piel sobrante y levantando la glándula mamaria a la posición adecuada. Esta intervención se puede realizar con o sin implantes mamario, dependiendo del caso de cada mujer.

Se trata de una intervención, que por norma general, no requiere de ingreso hospitalario, por lo que la paciente se puede ir a su casa e ir poco a poco haciendo vida normal. En un par de meses, el aspecto de la zona será inmejorable. Pero para ello, es importante ponerse en las manos adecuadas. Para ello, os recomendamos que hagáis una búsqueda de clínica estética Alicante o de la zona donde os encontréis para dar con la más adecuada.

Consejos para después de la mastopexia

Aunque el doctor que realizará la intervención nos indicará los pasos que debemos seguir para una recuperación más favorable de una intervención de mastopexia, nunca está de más conocer algunos consejos que nos pueden ayudar en todo el proceso del posoperatorio.

Utilizar un sujetador sin aros tanto de día como de noche

Tras someterse a una operación de levantamiento de senos, lo más importante es que estos permanezcan sujetos para evitar los movimientos bruscos. Para conseguir esto, el uso de sujetadores sin aro son la mejor opción, al menos durante el primer mes tras la operación. Después de la operación, se coloca unos vendajes elásticos que se encargan de proteger las heridas, pero además de estos vendajes, el pecho siempre debe ir protegido por un sujetador.

Paciencia con la hinchazón de los pechos

Como suele ocurrir tras someterse a una intervención quirúrgica, es habitual que la zona se inflame, quedando más sensible y dolorida. Esta hinchazón es normal, por lo que no habría que preocuparse. Con el paso de los días, irá remitiendo así como las molestias. Puede darse el caso de que se alargue algo en el tiempo, pero no es motivo de preocupación. De todas formas, si esto ocurre lo mejor es consultarlo con tu doctor para que revise que todo va correctamente.

Importante cuidar la cicatriz

Esta operación suele dejar una serie de cicatrices, que puede ser en forma de T invertida, de J o de L, así como alrededor de la areola, dependiendo del tipo de intervención a realizar. Todas esas zonas, es necesario cuidarlas mucho para que no se infecten y cierren de forma correcta. Entre las recomendaciones está la de no mojarse la zona hasta que el vendaje no haya sido retirado. También es importante estar pendiente de que cicatrice de forma correcta, para que no supure ni aparezca un color rojizo. En el caso de complicación, habría que acudir al médico.

Realizar reposo y nada de cargar peso

Aunque es algo que todo el mundo debería suponer, nunca está de más recordar que no se debe coger peso. El reposo debería ser, casi absoluto, durante las 48 horas posteriores a la intervención. Transcurrido ese tiempo, poco a poco podemos ir haciendo vida normal, pero nada de cargar con grandes pesos para evitar problemas con la cicatrización de las heridas.

Dormir siempre boca arriba

Por último, es importante no dormir boca abajo las primeras semanas tras la operación de mastopexia, ya que en esta posición se ejerce mucha presión sobre los pechos, pudiendo causar daños en las cicatrices y que la evolución no sea la más adecuada. Lo recomendable sería dormir siempre boca arriba, o como alternativa, de lado.

Así que ya sabéis, en el caso de querer disfrutar de un pecho firme, la mastopexia puede ser vuestra gran aliada. Una intervención sencilla y con unos resultados sorprendentes.

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