Los meses de invierno y verano son duros no solamente en la piel, sino también en el cabello, por lo que para mantenerlo sedoso y suave durante toda la temporada invernal y veraniega cuando se ve sometido al sol intenso, hay que seguir algunos cuidados básicos:

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No lleves la cabeza muy apretada: Con sombreros o gorros puestos sobre una bufanda, ya que apretar demasiado el cabello producirá un desgaste de los folículos pilosos y eventualmente podría dañarse y incluso caerse.

Lávalo menos: Durante los meses de invierno o verano, no laves todos los días el cabello, ya que se resecará demasiado al sacarle todos sus aceites naturales. Limita los lavados a uno cada dos días de ser posible sino deberás aplicarte tratamientos de aceite y cremas una vez por semana sin falta.

Cepíllalo con cuidado: Nada de jalarlo y tironearlo muy fuerte, ya que también estarías debilitando los folículos pilosos en la raíz del cabello, lo que podría terminar dejándote calva, así que ten mucho cuidado y prefiere los cepillos de cerdas naturales antes que los sintéticos.

Los elásticos: Limita al máximo el uso de elásticos para afirmar el cabello y mantenerlo en su lugar, en vez de eso, inclínate por un corte de cabello que no te demande mucho tiempo mantenerlo bien.

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