En invierno podemos disimular un poco más esos kilitos que nos sobran refugiándonos debajo de las capas de ropa. Pero la verdad es que en verano no nos apetece nada ponernos ropa una encima para taparnos así que tenemos que idear otros métodos si no hemos logrado conseguir nuestros objetivos en la operación bikini.

Antes que nada, lo que yo siempre digo: no se es más guapa por estar extremadamente delgada. Aunque las pasarelas nos venden la imagen de la delgadez como lo más in, cada vez vemos más modelos con sus buenas curvas. Y lo realmente importante para la belleza no es el peso, sino que estés contenta con tu cuerpo. Así que ¡quítate los complejos y lúcete! Si aún así consideras que tienes que esconder esos kilos, toma nota de estos consejos, tendrás una figura espectacular.

Si tu problema está en las caderas o la barriguita, utiliza pantalones con un tiro medio. Lo ideal es que queden por debajo del ombligo, porque más bajos harán que su michelines se salgan y más altos se ceñirán a la cintura, resaltando esa grasa.

Hay que tener cuidado con la anchura de las prendas. Unos leggins ceñidos para reducir no son una buena opción, pero tampoco hay que llegar al otro extremo, porque las prendas anchas y con vuelo pueden hacerte parecer más voluminosa. Juega con el cuerpo y el corte de la ropa para estilizar tu figura.

Así, blusas y camisas con escote en V y una largura hasta la cadera son ideales. Tienes que conseguir un efecto óptico y no partir tu cuerpo en dos justo en la cintura. Así, las camisas largas son perfectas para este fin.

Y por último, los tejidos y colores. Busca esos que tienen una caída suave y evita los volúmenes en zonas comprometidas. El algodón es ideal para esto. Y los colores: evita bloques de color demasiado agresivos y ten cuidado con determinados estampados que lo que hacen es ampliar forma.