Creo que ya nos hemos ido dando cuenta que este año será el año del drama, de las cosas raras, extravagantes y algo locas, por así decirlo, también.

Una excelente manera de impactar a la gente, es utilizar joyas impresionantes. Por cierto, no todas quieren impactar a toda la gente que se le atraviesa, sino a aquella que le importa, como podría ser, el novio, un amigo, amiga o hasta la familia.

Es un hecho que este fin de año, pedimos un deseo apenas se pasó el umbral de la medianoche. Uno de esos deseos tiene que haber tenido algo que ver con nuestra buena suerte, y ¿qué mejor manera de tener suerte, que llevando accesorios que la invocan?.

Las joyas, históricamente han sido una especie de amuleto para quien las lleva. Por eso, para algunas como yo, llevar joyas auténticas es algo tan importante, mientras que para otras, las imitaciones funcionan bien, aunque en lo personal, noto que nada causa el efecto impactante que si consigue una joya verdadera, a menos que la imitación sea muy bien lograda.

Para suerte de todas, las imitaciones de las joyas más caras que se puedan imaginar que existen, hoy pueden ser muy asequibles, y así es como he encontrado incluso, aros enormes, bañados en oro, a un valor que da algo de risa. Pero eso no lo debe saber el vendedor, sólo es algo que tengo ocultar hasta que doy la media vuelta. Luego pueden venir a destajo, las risas de felicidad.

Vía: Refinery29