Juanjo Oliva cerró la tercera jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week con un desfile elegante y muy colorido que nos transportó  a la década de los 50.

El diseñador rompió la dictadura impuesta por el gris y el negro, desmarcándose con colores vivos y con personalidad para ponerle un toque femenino y cálido a esta próxima temporada otoño-invierno.

Vimos naranjas, morados, verdes azulados y tonos mostaza. No faltaron sin embargo varias piezas en blanco y negro.

El protagonista indiscutible fue el vestido, aunque también vimos muchos conjunto de blusa y originales faldas lápiz con sobrefalda de vuelo, acompañadas de capas y abrigos estilo saco.

Ni rastro de estilo masculino, en un desfile que abogaba por ensalzar la femineidad en estado puro.

La lana es una vez más el tejido favorito para esta temporada y la hemos visto en abrigos, vestidos, faldas y pantalones pirata anchos.El desfile comenzó con una colección de modelos de tweed en tonos tierra y anaranjados. Siguió con vestidos al más puro estilo años 50, entallaban la cintura hasta la rodilla, cinturas marcadas con cordones en varios diseños.

El diseñador también ha hecho un guiño a la época dorada de las divas de Holywood con piezas impecables en blanco y negro, elegantes camisas combinadas con pantalones ajustados, un look eterno que sigue y seguirá siendo una apuesta segura.

Para los vestidos de fiesta Juanjo Oliva se ha dejado inspirar por la Antigua Grecia para crear vestidos con una caída espectacular en verde azulado, negro y crudo. Los escotes esta vez han sido para la espalda.

Mención especial para un original diseño de terciopelo abullonado en color mostaza.

Aqui tenéis una selección de lo más interesante del desfile:


Fotos: Elle

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