Jonh Galliano, como siempre, no dejó indiferente a nadie. Ésta vez arriesgó mucho más en sus propia colección que en la de Dior. El desfile de Galliano se inspiró en a la opera cómica de los años 20, el genio logró recrear una atmósfera delicada y lujosa con tendencias barrocas en clave de lujo extremo.

Transparencias, muselinas, gasas y tules se superponían recreando un ambiente decadente de misterio y sensualidad. El color protagonista fue el blanco, aunque también destacaron el fucsia, el rojo y el azul. Llamó mucho la atención la participación de modelos pertenecientes a generaciones muy distintas; Yasmin Le Bon, Natalia Semanova, Michelle Alves, Audrey Marnay, Georgina Grenville o Angela Lindvall, hecho que de por sí ya le dió al desfile una personalidad diferente.


La inspiración de Galliano para el desfile fue Maria Lani; una mujer fatal de los años 20. Su historia no podía ser más original. Esta polaca convenció a los mejores pintores de la época de que era actriz y debían retratarla para que dichos retratos formarían parte de una pelicula de terror. De este modo, consiguó ser musa de artistas de la talla de Cocteau, Matisse, Chagall o Léguer, entre otros muchos. Nunca existió tal película, cuando Lani obtuvo los cuadros los vendió y con el dinero se marchó a EEUU, dónde trabajó en un cabaret de Nueva York.

El barroquísmo de la época se apreció también en maquillajes y peinados, vimos exquisitos complementos y como siempre tacones altísimos.

Aquí os dejo las fotos:

Fotos: Vogue ©Monica Feudi/ GoRunway.com

Fuente: El país