El desfile de Paco Rabanne para la primavera verano 2012 ha estado teñido de nostalgia. La colección es una oda a los inicios del diseñador, esos primeros tiempos en los que sus diseños eran psicodélicas formas arquitectónicas de materiales metálicos.

Se nota el paso del tiempo y de los dictados de la moda, se nota la experiencia y el aprendizaje de todos estos años pero la esencia de Rabbane sigue siendo genuina y única.

Hombreras con complicados engarzados metálicos, caderas redondeadas y cinturas marcadísimas marcaron la máxima de sus diseños. Un estilo juvenil y muy sexy en tonos metálicos para las noches de calor.

París se volvió a llenar de volúmenes imposibles y muy atrevidas como el modelo de la fotografía, eso si, fue una apuesta muy original.

Viene con fuerza el acabado metálico con efecto vinilo en vestidos, faldas y leguins. Si quieres ir sobre seguro tocará decantarse por los tonos plata y acero azulado.

Para las más arriesgadas: rojo, bronce y dorado.

Los escotes de Paco Rabbane nunca se quedan a medias tintas y en esta colección hemos podido ver unos cuantos modelos casi hasta la cintura, otra tendencia que promete deslumbrar en las noches del próximo verano.

Os dejo las fotos más interesantes:

Fuente y fotos: ELLE